
Otoño enrojece el cielo
como si un rocío de sangre lo cubriera
Incapaz de despertar
adormecido por la saliva
del cadáver que llevo a cuestas
cual compañero, guía y lápida
y que habrá de conducirme
ya a la tumba, ya al Leteo.
El muerto me hace dormir
cuando he de tener los ojos abiertos
ante la vigilia que comienza.
Este cuerpo inerte
inútil y pesado como su propia alma
me impide levantar la cara
y la sacude con sus manos descarnadas
manteniéndome despierto
cuando debo descansar.
como si un rocío de sangre lo cubriera
Incapaz de despertar
adormecido por la saliva
del cadáver que llevo a cuestas
cual compañero, guía y lápida
y que habrá de conducirme
ya a la tumba, ya al Leteo.
El muerto me hace dormir
cuando he de tener los ojos abiertos
ante la vigilia que comienza.
Este cuerpo inerte
inútil y pesado como su propia alma
me impide levantar la cara
y la sacude con sus manos descarnadas
manteniéndome despierto
cuando debo descansar.


0 comments:
Post a Comment