Sunday, October 07, 2007

El idiota



Otoño enrojece el cielo
como si un rocío de sangre lo cubriera

Incapaz de despertar
adormecido por la saliva
del cadáver que llevo a cuestas
cual compañero, guía y lápida
y que habrá de conducirme
ya a la tumba, ya al Leteo.

El muerto me hace dormir
cuando he de tener los ojos abiertos
ante la vigilia que comienza.
Este cuerpo inerte
inútil y pesado como su propia alma
me impide levantar la cara
y la sacude con sus manos descarnadas
manteniéndome despierto
cuando debo descansar.

0 comments: